Una vivienda profundamente vinculada a la arquitectura andaluza, que toma como referencia el cortijo y su forma de organizarse en torno a patios, galerías y espacios exteriores.
La casa se articula como una sucesión de espacios conectados entre sí, donde interior y exterior mantienen una relación continua. Patios, porches y galerías acompañan los recorridos, tamizan la luz y abren la vivienda al jardín y al paisaje.
Los muros blancos, las cubiertas de teja, la piedra, la madera y la cerrajería recuperan elementos propios de la arquitectura vernácula del sur. El cuidado de las proporciones, los materiales y los detalles da unidad al conjunto y refuerza el carácter de la vivienda.
Una casa concebida desde las raíces del cortijo andaluz y adaptada a una forma de vida actual.









